Propósito & Historia
Declaricón Del Propósito
El Día Mundial del Matrimonio honra al esposo y esposa porque son responsables por la familia que es la unidad básica de la sociedad. Aclama la belleza de su fidelidad, sacrificio y gozo en la vida diaria matrimonial.
Historia
Historia - La idea de celebrar el matrimonio comenzó en Baton Rouge, LA, en 1981, cuando las parejas animaron a el alcalde, el gobernador y el Obispo para proclamar el día de San Valentín como: “Nosotros Creemos en el Día del Matrimonio”. El evento tuvo tanto éxito que la idea fue presentada y adoptada por los líderes nacionales de El Encuentro Matrimonial Mundial. En 1982, 43 gobernadores proclamaron oficialmente el día y las celebraciones se extendieron a las bases militares de EEUU en varios países extranjeros. En 1983, el nombre fue cambiado a “El Día Mundial del Matrimonio”, y se asignó para su celebración el segundo domingo de febrero. En 1993, su Santidad, el Papa Juan Pablo II, impartió su Bendición Apostólica sobre el Día Mundial del Matrimonio (adjunto). Las celebraciones del DMDM continúan creciendo y extendiéndose cada año, a más países y diferentes expresiones de fe.
Símbolo
Símbolo
- Nuestro símbolo del Día Mundial del Matrimonio habla por
escrito del papel y los valores que proclamamos. El esposo y la esposa
están simbólicamente representados como dos velas, recordándonos
que el amor matrimonial nos llama a ayudar a iluminar el mundo. La pareja
está unida en un solo corazón, enfocada en el amor como
el poder creador de unidad en la pareja y genera la capacidad de ser dadores
de vida e inspira a otros a la unidad y a dar frutos.
Tema
Tema - Nuestro tema del DMDM ha sido adoptado permanentemente como “Ámense unos a otros”. Este es el mandamiento que nos dio Jesús en el evangelio de San Juan capítulo 14. De un modo sencillo pero retador, nos habla de cómo nuestro Padre desea que vivamos. Amarnos unos a otros es una decisión diaria y sencilla, pero retadora.
Oración
Oración - “Padre, al prepararnos para el
DMDM, te damos gracias por el maravilloso regalo del Sacramento Matrimonial.
Ayúdanos a dar testimonio de su gloria a través de una vida
de creciente intimidad. Enséñanos la belleza del perdón
para que podamos ser, cada vez más, uno solo en cuerpo, alma y
corazón. Fortalece nuestro diálogo y ayúdanos a llegar
a ser signos vivos de tu amor. Haznos crecer en amor con la iglesia para
que podamos renovar el cuerpo de Cristo. Haznos un signo de unidad en
el nombre de Jesús, nuestro Señor y Hermano. Amén”
Padre Bill Dilgen, S.M.M.